miércoles, 26 de diciembre de 2007

CLAUSURA DEL AÑO JUBILAR: CIERRE DE LA PUERTA SANTA Y OFRECIMIENTO DE LA MEDALLA DE LA CIUDAD


Éste Sábado, 29 de Diciembre, se celebra, en nuestra sede parroquial a partir de las 20 horas, Solemne Celebración Eucarística de Clausura del Año Jubilar, presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis, Monseñor Antonio Dorado Soto, y concelebrada por el Párroco de los Mártires y sacerdotes-hermanos de la Archicofradía.

Previamente, y según lo estipulado en el ceremonial litúrgico, se procederá al cierre de la Puerta Santa, abierta desde septiembre de 2006 y símbolo inequívoco de la clausura del Año Santo.

María Santísima del Amor Doloroso permanecerá expuesta a pública veneración de los fieles en su Capilla Sacramental, que es el lugar desde donde ha presidido gran parte del Jubileo. La parte musical del oficio religioso corre a cargo de la sección de metales de la Banda de Música de la Archicofradía de la Expiración y de la formación músico-vocal “Maestro Iribarren”, dirigida por nuestro hermano y organista 2º de la Catedral, Antonio Tomás del Pino.

Al término de la celebración, el Alcade de Málaga junto con la Corporación Municipal, ofrendarán a nuestra Madre del Amor Doloroso, la MEDALLA DE LA CIUDAD, aprobada por unanimidad del Pleno del Ayuntamiento el pasado 21 de Diciembre en reconocimiento a la celebración extraordinaria y singular de este Año Jubilar, concedido por la Santa Sede por primera vez a una Cofradía de Penitencia, y en homenaje a la histórica Imagen que tallase en 1771, Antonio Asensio de la Cerda.

La jornada concluye con una cena de confraternización en la Casa de Hermandad. Si estás interesado en acudir, ponte en contacto con el Teniente Hermano Mayor a través de los medios habituales, pues la capacidad del salón es de ochenta personas.

El Hermano Mayor y la Junta de Gobierno te invitan con especial interés a ésta celebración litúrgica, broche de oro para diecinueve meses de intensas vivencias en torno a nuestra Madre y para unas celebraciones que han estado marcadas por tres objetivos básicos: cultos, formación y caridad.